Monday, October 03, 2005

Capítulo IV

De lo que le sucedió a nuestro caballero cuando salió de la venta

Sería el alba, cuando salió de la venta Don Quijote muy contento por haberse ya armado caballero, cuando se acordó de los consejos de su huésped acerca de las prevenciones necesarias que había de llevar consigo. Así, que determinó volver a su casa para hacerse de todo y de un escudero. Con este pensamiento, guió a Rocinante hacia su aldea.

No había andado mucho, cuando le pareció oír unas voces, como de persona que se quejaba, dentro del bosque. Se puso a dar gracias por la oportunidad que se le daba de ayudar a quienes lo necesitaban. Guió a Rocinante hacia donde venían las voces. Al entrar en el bosque, vio una yegua atada a una encina y atado en otra un muchacho joven, desnudo de medio cuerpo, que era el que estaba dando los alaridos; porque un labrador le estaba dando azotes con una pretina.

-La lengua queda y los ojos listos- decía el labrador, a lo que el muchacho respondía que ya no lo iba a volver a hacer.

Don Quijote, viendo esto, le llamó la atención al labrador y lo retó a pelear con lanzas en caballos. El labrador, mirando la figura a Don Quijote, le dijo que ese muchacho era un criado suyo, que había perdido una oveja y por eso lo estaba castigando. –No por eso lo hago miserable, no por no pagarle su salario-, continuó el labrador. Don Quijote lo amenazó con atravesarle la lanza, si es que no le pagaba al muchacho y no lo soltaba. El labrador soltó al muchacho, al cual Don Quijote preguntó cuanto debía su amo. Él dijo que nueve meses a siete reales cada mes. Don Quijote amenazó al labrador con matarlo, para que le pagara al muchacho.


Así Don Quijote hizo prometer al labrador que llevaría al muchacho a su casa para pagarle, pero cuando Don Quijote se fue, este siguió dándole de azotes al muchacho, hasta que lo dejó moribundo.

Más allá, Don Quijote se encontró a unos mercaderes y se puso a discutir con uno de ellos porque decía que Dulcinea del Toboso, era la mujer más bella (aunque los mercaderes no la habían visto). Así, la discusión se tornó un poco violenta, y Don Quijote quiso arremeter contra el mercader, pero su caballo tropezó y este cayó al suelo, donde un criado lo agarró a palazos y lo dejó allí tirado.

4 Comments:

Blogger Francisco Javier Ramírez Mogollón said...

A mi parecer todas las opiones dadas por los alumnos en esta tertulia han sido muy sensatas,hubieron muchos al igual que yo alumnos que mostraron mucho respeto al compañero hablante. Hay que rcalcar que esta tertulia se basó en la obra de Cervanes "El celoso extremeño" para darnos a conocer como era la sociedad española en ese entonces

10:12 AM  
Blogger Carlos Alberto said...

Francisco:

¿Pero cuáles fueron tus sentimientos y estado de ánimo?

Te invito a escribir la respuesta solicitada.

Atentamente,

Carlos Alberto

10:17 AM  
Blogger Francisco Javier Ramírez Mogollón said...

En la tertulia yo me sentí muy interesado en participar, no me distraje en otra cosa que no sea el tema; mi estado de ánimo fue activo, porque quería seguir participando.

10:20 AM  
Blogger Carlos Alberto said...

Oscar:

Te felicito: un buen resumen que lo pueder convertir en excelente si lo perfeccionas.

Atentamente,

Carlos Alberto

7:59 AM  

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